Es lamentable ver como un Gobierno se presta para despojarnos o vulnerarnos de la base genética, a favor de los intereses económicos

Juan Pablo Letelier, Senador, al referirse al proyecto de Obtentores Vegetales que impulsa el Gobierno y que regula los derechos, derogando la Ley N° 19.432.

Luego de que en la comisión de Agricultura del Senado se ratificara ayer lunes la discusión del proyecto de obtentores vegetales, con tres votos favorables de los senadores de la Alianza Hernán Larraín,  Juan Antonio Coloma (ambos UDI), y José García Ruminot (RN) y la postura en contra de los Senadores Ximena Rincón (DC) y Juan Pablo Letelier (PS), el siguiente paso es que la iniciativa sea discutida en la Sala, al respecto, el Senador por la sexta región manifestó su parecer en esta materia.

Según Letelier “Existen sectores de Gobierno que han insistido en llevar adelante este proyecto, pasando a llevar claramente un tratado que define en general que el país reconoce un registro de Obtentores Vegetales y más grave aun pasando a llevar el tratado 169”

Lo anterior va en línea con la Ley de semillas que hay en nuestro país, sin embargo el proyecto que el Gobierno ha presentado es un proyecto que tiene tres elementos inaceptables a juicio del legislador.

Primero, despoja al campesino o agricultor del “derecho del agricultor”, es decir quien tiene una siembra y cosecha no tiene derecho a utilizar esta semilla si es que en esa siembra utilizó semillas certificadas o incluidas en registro de empresas del rubro como por ejemplo Monsanto, con ello se despoja al agricultor Chileno del “derecho del agricultor” reconocido por la FAO hace muchos años.

Segundo, el proyecto es ambiguo por cuanto no es precedido de un catastro del patrimonio genético nacional.

Tenemos el deber de cautelar el patrimonio genético de esta parte del mundo y que han cuidado por siglos nuestros pueblos originarios y luego los agricultores, no podemos dejar en manos de transnacionales lo que se ha defendido por tanto tiempo.

Se debe catastrar nuestra base genética y no permitir que mañana alguna persona o empresa se aproveche de esta Ley e incluya alguna semilla tradicional pero genéticamente modificada, con ello perderíamos el patrimonio genético.

(Cabe destacar que en la ambigüedad de esta Ley se pretende que la base material del cual surge esta nueva variedad  no se señale de buena forma la misma).

Y tercero, este proyecto de Ley debe ser consultado a los pueblos originarios, por cuanto los afecta directamente en sus derechos históricos, esta materia es algo que el TC ya ha indicado”.

Agregando que “es lamentable que tengamos en nuestras manos un proyecto impulsado por el Gobierno que no resguarde el interés de los chilenos, no resguarde intereses Nacionales, no resguarde la biodiversidad y menos resguarde los derechos de los pueblos originarios y en vez de eso resguarde los intereses de las empresas transnacionales quienes son las que producen cerca del 90% de los productos vegetales que se quieren introducir o registrar nuestro territorio”.

Finalmente Letelier criticó que “actualmente cuando se sabe que las ventajas comparativas de cada nación son el patrimonio genético de la misma, y siendo Chile uno de los 4 territorios del planeta con un tipo de clima mediterráneo especial, es lamentable ver como un gobierno se presta para despojarnos o vulnerarnos pretendiendo jugar con la base genética a favor de los intereses de grandes grupos económicos.”

PRENSA

Valparaíso, 30 de Julio de 2013.

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